En las exequias de Juan Carlos Losada Malvarez
En las exequias de Juan
Carlos Losada Malvarez
Sancho de Ávila, 30 de
mayo de 2026.
Unas palabras de
consuelo para las mujeres y los hombres que habéis formado parte del contexto
vital de Juan Carlos. Su madre Mila, sus hijas Carlota y Alba, su cuñada Lola.
Su hermano Arturo. Sus nietos, sus sobrinos…
Para una madre ver morir
a un hijo, es algo que no parece previsto por la naturaleza. La muerte de un
hijo es un momento para tocar a fondo. También mamá vio marcharse pronto a mi
hermano José. Cada día le recuerda, pero a partir de aquel momento su vida
cambió.
Ante el cuerpo ahora sin
vida de nuestro hermano Juan Carlos, quiero recordar algunos momentos de luz en
nuestras historias personales.
El primero es del de nuestra primera comunión. Era el día de la Ascensión del año 1965, en los jesuitas de Caspe. Nos la administró el P. Isidre Burunat (1926-2009) jesuita y biblista y, en aquel momento, rector del Colegio. Todos eramos varones, Pablo Bara, Jaume Guardiola, Prats Galindo… salvo mi hermana Ángels, a quien por un privilegio especial -en aquellos años del Concilio Vaticano II- le permitieron comulgar con nosotros. (Y Manolo Planells Indurain, amigo del alma de Juan Carlos, que se pasó a los escolapios, el está hoy aquí como ha estado en los momentos estelares de Losada) Aquellos niños y niña supimos desde aquel día que íbamos a caminar en compañía de Jesús. Yo creo que este convencimiento nos ha acompañado siempre, en medio de momentos de duda.
Otro momento estelar fue
el día que nos reencontramos, muchos años después, en Sant Jeroni de la Murtra,
junto al historiador Gabriel Cardona, un hombre de fe, fallecido por cierto de
un trágico accidente. Venían a hablarnos de Cuba, la isla Juana. Fue la semilla de su colaboración en la Historia
destrenzada de los papas. Un libro que años después vio la luz en colaboración
con Montserrat Rico Góngora, Josep Maria Forcada Casanovas, Natali Guerrero…
Destrenzar la historia: qué han hecho los papas a lo largo de la historia como
sucesores de Pedro, como pontífices de una religión natural, como jefes de
estado.
Todavía otro momento
estelar fue el día de vuestro matrimonio, Mariam, en Sant Pau del Camp. ¡Qué
atento estaba Juan Carlos! ¡Qué emocionada estabas Mariam! Erais conscientes
que empezaba una nueva etapa. También para ti Mariam, comienza una nueva etapa.
Una etapa sin él, físicamente, pero con él hasta la eternidad.
Hace unos días, por teléfono,
pude despedirme de Juan Carlos. Mariam le sostenía el aparato, al terminar de
recitar este soneto, Juan Carlos sonrió.
Soneto, con estrambote
esperanzado, a Juan Carlos Losada Malvárez.
Terrassa, 27 de mayo de
2026, San Agustí de Canterbury/ Tanatorio de Sancho de Ávila, vigilias de la
Trinidad de 2026.
Querido amigo Juan
Carlos Losada
eres campeón de la
resiliencia
has luchado con tino y
con paciencia
al lado de tu Mariam
bien amada.
Te nos vas, a
prepararnos morada
confiando en la
Providencia
enséñanos del sufrir la
ciencia:
verás la Verdad
revelada!
Escribiendo páginas de
historia
aprendiste que es vana
toda gloria,
quedaran solo nuestras
obras buenas.
De ellas te vas con las
manos llenas;
vas a velar por tu
querida madre
y te reunirás junto a tu
padre.
Seguirás a tus hijas
cuidando
¡por fin con tus dos
piernas caminando!
Jaume Aymar Ragolta
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